Sobre mí

Hola, soy Patri, el corazón y las manos detrás de Manos Creadoras 21.

Siempre he sido una persona creativa, inquieta y profundamente conectada con los trabajos manuales, pero por las vueltas de la vida no fue hasta el año 2020 cuando pude dedicarme plenamente al arte. Durante la pandemia descubrí el puntillismo y comencé a pintar mandalas. Sin saberlo, inicié uno de los procesos más transformadores y sanadores de mi vida.

A partir de esa experiencia, me formé en el mundo del mandala, los colores, los chakras y su relación con nuestras emociones. Desde entonces, cada pieza que creo nace desde el amor, la serenidad y la intención consciente de transmitir aquello que siento en el momento: calma, fuerza, equilibrio, luz.

En 2021 empecé a compartir este camino a través de mis obras, y con el tiempo también llegué a los talleres, donde hoy acompaño a grupos de adultos y niños en un proceso creativo que favorece la paciencia, la escucha interior y la expresión emocional a través del color. Para mí, cada taller es un espacio de conexión, un pequeño refugio donde el arte se convierte en una forma de bienestar.

Manos Creadoras 21 es eso: un lugar donde el arte, la intención y el alma se unen para crear piezas que hablan, que acompañan y que transforman desde dentro.

Manos Creadoras 21 es mi forma de entregar luz al mundo: arte hecho desde el corazón, con intención y con la magia de lo que nace cuando las manos y el alma trabajan juntas.

Gracias por confiar en mis manos.